En el contexto en el que vivimos, es casi
imposible no ser testigo de la prensa sensacionalista. Problemas políticos,
enredos religiosos, banalidades o incluso los amoríos y des-amoríos de famosos
del mundo chicha. Es tal la demanda de estos escándalos, que son pocos los que
tenemos que recurrir a los medios de comunicación que aún no nos brindan
la dosis diaria de prensa amarillista.
Estamos tan acostumbrados a la
proliferación de este tipo de prensa, que tal vez nos sea difícil aceptar que
no se originó aquí mismo. Este tipo de noticias exageradas, si bien expuestas
de distinta manera, están presentes en cada rincón del mundo. Un gran ejemplo
es la recientemente atentada revista Charlie Hebdo, caracterizada por sus
sátiras y exageraciones políticas, sociales y religiosas.
Pero... ¿dónde es que se originó? La
prensa amarillista nace en Estados Unidos a fines del siglo XIX. Joseph
Pulitzer y William Randolph Hearst, dueños de New York World y New York
Journal, respectivamente; tras las incesable búsqueda de atraer a más lectores
e incrementar sus ingresos, magnificaban las noticias haciéndolas más
escandalosas y por ende más atractivas a los compradores.
Uno de los acontecimientos que impulsó la expansión
de este tipo de prensa fue la guerra de Independencia de Cuba. Hearst y Pulitzer
se dedicaron a tergiversar las noticias en contra de la ética periodística,
exagerar otras o presentar determinados hechos y declaraciones fuera de contexto,
tergiversando la realidad.
Ambos periodistas fueron demandados por
manipular las noticias por el diario New York Press, quien les atribuyó el
nombre “prensa amarillista” gracias al personaje del famoso cómic Hogan's Alley,
"The Yellow Kid", que en ese tiempo se publicaba en ambos diarios. El
anterior también es un juego de palabras en inglés (yellow significa tanto
amarillo como cobarde), dando a entender que la prensa amarillista era cobarde.
Así se muestra en uno de sus artículos publicados en 1898: We call them Yellow
because, they're yellow (Los llamamos amarillos porque son cobardes).


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